"...y las hormigas de tu luz raseras moverán prodigiosos miligramos" Pellicer
"Para comprender a Carlos Pellicer necesitamos hablar del amor" ésta es una de las frases con las que Ana Elena Díaz Alejo da comienzo a la tercer ponencia de su ciclo dedicado a escritores hispanos, fundamentales del siglo XX. La Biblioteca "Rafael Ramírez Heredia" (ubicada en el Espacio Cultural Metropolitano) se ve atiborrada como pocas veces (o como cualquier biblioteca, en realidad) con las más de cuarenta personas que han asistido. En la entrada del recinto, un retrato del autor del "Rayo Macoy" nos observa, y debajo de su largos bigotes deja ver una sonrisa un tanto irónica.
La doctora en filología y editora ha emprendido este proyecto que se estará llevando a cabo todos los sábados de este año. La labor tiene algo de educativo: aquellos que hayan cumplido con el mayor número de asistencias recibirán una constancia por su participación (¿estará sellada con la imagen de la "abejita trabajadora"?). Todas las sesiones son gratuitas y el público puede asistir a todas o solamente a las que a su parecer y disposición convengan. Además, se entregan copias de los textos comentados, por lo que, en la sesión del pasado día 21, la gente pudo llevarse un pedacito de Pellicer a sus hogares.
"Pellicer tiene las manos llenas de color, pinta con pinceles de palabras". Además de contar con indudable dominio tanto del tema como del autor, Ana Elena Díaz Alejo refleja su entusiasmo por la literatura en la intensidad con la que ofrece sus explicaciones. El histrionismo se remarca con las lecturas de los oradores -Gilberto Castañeda y More Castillo- que dan voz a los textos.
También se habla un poco sobre el autor y su contexto histórico. La dinámica no es compleja y por esto no ofrece muchas variantes: Díaz Alejo explica algunos versos, la composicion poética y comenta un poco de teoría literaria según el poema; los lectores oficiales recitan los poemas, en ocasiones a dos voces. No hay un espacio para preguntas o comentarios del auditorio, el público tiene que interrumpir la conferencia si tiene una duda sobre el tema expuesto. También domina un ambiente de solemnidad durante las dos horas de la cátedra.
Si tenemos en cuenta que para mucha gente se trata del primer acercamiento a un determinado autor de una manera más profunda, sería un ejercicio interesante conocer las opinión del auditorio sobre el poeta, qué le gustó, que le dejó, con qué se queda, con qué no. Posiblemente más de uno -como las hormigas del poeta tabasqueño- moverá prodigiosos miligramos de poesía.