Cine & Video
Mauricio Garcés, el glamour que se fue
Roberto González
Animaciones: Josue Picazo
Desvergonzado,frívolo,mujeriego, bribón, poseedor de un ingenio capaz de hacer pedazos a la mujer que le pusieran enfrente, eso sí, sin perder el estilo, la clase, el charm.. En nuestro país, Mauricio Garcés se ha convertido en el símbolo del seductor por excelencia, como resultado de su interpretación de un conquistador cómico, el cual encarnó durante buena parte de su carrera. Han pasado veinte años de su fallecimiento y sus cintas todavía atraen al público y especialmente a los jóvenes (ahí está el grupo de Facebook dedicado a Garcés con alrededor de veinte mil registrados, y eso sólo por mencionar un referente de la web).
De padresde origen libanés, el 16 de diciembre de 1926 nace en Tampico Mauricio Férez Yásbek. Sin embargo, el galán otoñal, el que trae a todas muertas aparecería por primera vez en la cinta "Sólo para ti" de 1966, compartiendo créditos con Angélica María. En este filme aparece ya con el apellido Garcés, como sería recordado; una especie de homenaje a Clark Gable, galán hollywoodense al que Garcés admiraba. Después vendrían "El matrimonio es como el demonio" (1967), "Click, fotógrafo de modelos" (1968), "Fray Don Juan" (1969) y "Modisto de señoras" (1969), por mencionar algunos de los más de sesenta filmes en los que participó y se consagró con su personaje (en todas las cintas mencionadas su nombre es Mauricio o Maurice).
Aproximarse a sus cintas es también acercarse a un glamourque ya no existe, una época de un encanto irreversible (incluso en su ingenuidad en el tópico de lo sexual). Si los que son fanáticos de la cintas de Woody Allen lo saben todo acerca del amor, las películas del llamado zorro plateado son irrebatibles cátedras del más divertido cinismo y desvergonzado machismo con el ingenio verbal de Garcés ("mira lo que te encontraste sin escarbar, ¡suertudota!" o la conocidísima "¡arroooz!"), además de, por su puesto, lecciones inmortalizadas sobre cómo dejar semidesnuda a una mujer en menos de diez segundos -sin ninguna clase de titubeos- a les mamacits más libres de artificios físicos que jamás existieron.
A Garcésse le conoció más por las andazas y conquistas que realizaba en la pantalla que por aquéllas llevadas fuera de ésta. En la cotidianidad, se decía que su personalidad no guardaba mucha relación con su personaje; más bien era una persona reservada, preocupada por desarrollar una carrera en el ámbito teatral, y desviviéndose en atenciones hacia su madre. Nunca se casó, aunque por mucho tiempo se le ligó con Silvia Pinal y otras actrices del cine nacional, sin embargo solo se trató de rumores.
Su aficiónal cigarro le trajo un enfisema pulmonar del que nunca pudo
recuperarse. Murió el 27 de febrero de 1989. A veinte años de su deceso, en la Ciudad de México, el
Centro Libanés ha organizado una exposición de fotografías, así como de los
también muy celebres y coloridos trajes que utilizó en sus cintas. Y en
Tampico... pues... creo que el puerto nunca se ha sentido muy
identificado con el personaje, hace unos cuatro años era posible ver en
la calle Carranza una placa en honor de Garcés que desapareció cuando
el cine que la alojaba fue sustituido por un supermercado. El edificio
donde habitó cuando niño, ubicado en el Centro Histórico de la ciudad,
se encuentra en remodelación después de pasar largo tiempo en el olvido.
Por lo pronto quedan sus películas. Y si hubiera oportunidad de preguntar a Mauricio Garcés si se encuentra sorprendido por la devoción que existe hacia su personaje, lo más seguro es que no le provocaría ninguna sorpresa. Sabio, como todo buen zorro, Garcés ya lo había dicho muy bien hace años: "debe ser terrible tenerme y después perderme".