Artes Plásticas
Las esculturas reciclables de Zamarripa
Christian Cabrera
Fotos: Josue Picazo
La inauguración de "Rpet-Repeat: Esculturas Reciclables" se realizó el día 6 de marzo de 2009.
¿Qué es el arte? La respuesta para esta pregunta varía, dependiendo del diccionario o la página de Internet que uses para encontrarla. Pienso que puedes leer docenas de definiciones, pero la única forma de encontrar la correcta es a través de lo que nosotros percibimos. "Toda manifestación artística que me produzca un sentimiento, ya sea por algo bello o repugnante", éstas fueron las palabras de Gustavo Zamarripa Garza cuando le formulé esa pregunta y creo que más de uno estará de acuerdo con esta afirmación.
Pero me estoy adelantando, ni siquiera he dicho quién es Gustavo Zamarripa. Él es un artista plástico tampiqueño que se desarrolla en el área de pintura, escultura y fotografía. Desde su punto de vista, la estética en el arte no sólo se relaciona con cosas hermosas, también lo feo tiene cierta atracción. Después de todo, el arte puede reflejar bondad o maldad, todo depende del enfoque que le dé su autor y lo que el público perciba en su obra. "Hay criterios estéticos y técnicos de composición, de color, proporción, que una obra debe reunir para considerarse arte", comentó el artista.
La obra más reciente de Gustavo consiste en una serie de esculturas hechas con envases de PET, la muestra se llama "Rpet-Repeat: Esculturas Reciclables". Estas creaciones son parte de un proyecto becado por el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes (ITCA).
Este proyecto se originó hace dos años, cuando visitó la Ciudad de México para asistir a la Feria Internacional de Arte Contemporáneo. De todas las piezas que ahí se mostraban, las que más llamaron su atención fueron las que se denominan "arte objeto" (donde se utilizan materiales fuera de lo común). A partir de ahí, se sintió inspirado para crear algo nuevo. "Aunque me gustó lo que vi, no quería copiarlo. Quería crear una propuesta diferente con los recursos que tenía en ese momento".
Da la casualidad que el material que tenía a la mano en ese instante de inspiración, eran envases de refresco. Por lo que, con la ayuda de un exacto (cúter) y un encendedor, intentó modificar la estructura de ese objeto para ver las posibilidades de ese material. El PET resultó ser una materia prima bastante apropiada, ya que se encuentra en una gran cantidad. "Aquí en la zona no abundan los materiales como barro o madera, además de que los metales son costosos", mencionó.
Al comenzar a fabricar sus primeras piezas, Gustavo se dio cuenta de que necesitaría herramientas especiales para dar mejores detalles y realizar el acabado de pintura. En octubre de 2007 presentó un proyecto al ITCA, el cual fue aprobado en enero del 2008. En la realización de su proyecto, reunió una gran cantidad de información sobre el PET, que comprende antecedentes históricos, composición física y química, proceso de fabricación, proceso de reciclaje, así como la cantidad de material que se produce y la que se tira en el medio ambiente.
Este último punto marca el enfoque reflexivo que se busca con estas esculturas, pues Zamarripa espera que las personas capten un mensaje ecológico para que de este modo se fomente la cultura del reciclaje. Adornando los muros donde se lleva acabo la exposición, hay una serie de fotografías tomadas en la ríos de la huasteca hidalguense, en Huejutla, en Jaltocan y Atlapexco. En estas imágenes, se observa la cantidad de envases que son arrojados al medio ambiente.
Es por eso que las formas que se utilizan en las esculturas son tan abstractas, a primera vista no parecía que tuvieran mucho sentido y los colores metálicos que se utilizaron dan la sensación de que no fueron fabricados con PET. Precisamente fue esta la intención de Gustavo: "Aquí quise hacer notar lo que no puede hacer el envase, como si quisiera auto-recliclarse y elegí esos colores para dar una sensación de mimetismo, tratar de hacerlo pasar por otro material".
Tomó casi diez meses concluir todas las piezas que se encuentran en la exposición, tarea que no resultó fácil ni siquiera utilizando herramientas más precisas. Debido a que no existe una técnica definida para darle una apariencia artística al PET, sus primeros modelos se basaron en el ensayo y error. "Fue muy complicado al principio, me llegue a cortar y a quemar varias veces. Hubo momentos que llegó a ser un suplicio, pero después de dos, tres meses de práctica ya no me pasaba nada".
"Hay que intentar sacarle el mayor provecho a la obra" comentó Gustavo. Es por ello que entre los futuros planes que se tienen, además de seguir trabajando con este tipo de material para hacer esculturas más grandes, contempla realizar otras actividades que forman parte de su proyecto, como realizar una muestra itinerante de las obras a través de Tamaulipas, así como invitar a algunas escuelas para que los niños visiten la exposición para difundir el mensaje ecológico.
En fin, todo lo concerniente al arte resulta difícil de definir por lo personal que puede ser la interpretación que le otorguemos. Para algunos este tipo de esculturas podrían no significar nada, otros podrían captar el mensaje que se busca transmitir y habrá hasta quienes quieran imitarlo. Aunque a primera vista las piezas lucen simples, detrás de su realización existe un esfuerzo y dedicación que no debe pasar desapercibido. Por lo que antes de emitir un juicio sobre cualquier trabajo artístico es mejor observarla y analizarla primero. Ya que, desde un punto de vista bastante personal, las obras de arte son sólo aquellas que, además de producir una emoción en nuestro interior, están impregnadas de la esencia de la persona que las creó.
La exposición estará abierta al público hasta el 27 de marzo, de lunes a viernes de 10:00 am a 2:00 pm y de 5:30 a 8:00 pm, en Calle Privada Perla No. 110 Planta Baja, Col. Smith, Tampico. Tel. 213 97 75