Artes Plásticas
Desarrollo de la conciencia estética
Toni Guerra
Foto: Roberto González
“Los modelos de lo bueno y lo malo pueden no ser tan importantes en cuanto al juicio de una obra artística realizada por un niño, lo que sí es vital es el desarrollo de una conciencia estética desde niños basada en la vivencias" Victor Lowenfeld
El arte desempeña un papel fundamental en la educación si pensamos que los niños gozan explorando, experimentando y expresando sus sentimientos por medio de las manifestaciones artísticas a través de las cuales reflejan el mundo tal cual es para ellos en las diferentes etapas de su desarrollo.
Lamentablemente la sociedad no logra entender que la comprensión del arte y la conciencia estética deben combinarse en un programa educativo especialmente diseñado para los niños y no como un recurso más para llenar vacíos en los programas básicos .
Foto: Roberto González
El hablar del desarrollo de la conciencia estética en el niño no se refiere a la imposición de normas y leyes fabricadas por el adulto, sino a propiciar justamente el desarrollo de las capacidades propias de los niños, intensificando la toma de conciencia de sí mismos y la sensibilidad hacia su medio ambiente.
La expresión del yo y las relaciones subjetivas con lo que nos rodea, es lo que hace al arte expresivo y auténtico no sólo para el que lo produce sino para el que lo observa. El trabajo artístico refleja los sentimientos, la capacidad intelectual, la sensibilidad receptiva, la capacidad creadora, el desarrollo social y marca las diversas etapas típicas de cada edad.
En la experiencia artística no debe existir un tema específico que deba sugerirse a los niños, ya que el mismo contenido temático puede ser utilizado por niños pequeños o por artistas profesionales; lo que se distingue es la manera de abordarlo. Como ejemplo podríamos hablar de la representación de un árbol; para un niño de cinco años, éste estará muy probablemente construido por un tronco y un algo indefinido en la parte superior; un niño de once años lo dibujará con ramas por las que pueda trepar y un adolescente lo dibujará como parte de un conjunto tomando en cuenta las proporciones reales. Absurdo sería entonces comparar los tres árboles buscando cuál sería el mejor.
Detalle de pared de la fonda "El ajonjolí" Foto: Josué Picazo
Los niños dibujarán lo que les es importante a ellos y omitirán detalles que no les signifiquen; trabajaran artísticamente dependiendo de sus vivencias y cultura; de esta manera, los resultados tendrán variaciones (a pesar de que algunas características generales se repitan en el desarrollo del niño sin importar los orígenes).
El espíritu creador en niños debe ser reforzado por los maestros, quienes pueden promover las condiciones específicas que permitan que la experiencia artística se convierta en algo interesante, cuya recompensa sea la propia vivencia. Al maestro le corresponde sensibilizarse y empalizar con las necesidades del niño respetándolo y acompañándolo en sus procesos.
En los actuales sistemas escolares, los niños tienen muy pocas oportunidades de expresar sus emociones por lo que es indispensable insistir en el implemento de actividades artísticas dentro de los programas de formación primaria, secundaria y preparatoria.
Se olvida que el arte puede ser una fuerza vital en la vida de los alumnos si es acorde a su pensamiento y puede convertirse en el medio ideal a través del cual se expresen emociones e ideas que de otra forma no saldrían a flote. Hay que procurar educar y no domesticar o reprimir a niños y adolescentes.
Foto: Christian Cabrera
¿Nos hemos detenido a pensar en la posibilidad de que un individuo que delinque pudiera ser un artista en potencia? Es muy probable que la actividad creativa del hombre tenga mucho en común con la experiencia religiosa o mística, pues uno de los rasgos esenciales que comparten dichos hombres es la apremiante necesidad de descubrir no solamente los hechos, sino de encontrarles un sentido.
Esto parece surgir de su deseo de encontrar cierto orden y unidad detrás de la inarmonía del mundo de los objetos y estímulos dispersos y de descubrir cierta clase de significado que les permitan la trascendencia de lo inmediato. Ambos corren el riesgo de convencerse a sí mismos de que existe algo misterioso e inasequible, ya sea fuera o dentro de ellos pero que en cualquier caso se sustrae al control y la manipulación.
Los mitos en torno al mundo de los artistas son innumerables, es necesario enfrentarse a las realidades, se verá que estos seres son mucho más “inofensivos” de como se les ha pintado a través de la historia.