Cuandoel teatro se iluminó, los siete actores del reparto, de pie, frente al público, anunciaron lo que a continuación veríamos: “Les vamos a contar la historia de un viaje. Lo emprenden un explotador y dos explotados”. Luego las luces se apagaron, volvimos a las tinieblas de nuestra ignorancia –sobre todo si antes no habíamos leído la obra– y la expectación aumentó.
Así como sus personajes, la puesta en escena “La excepción y la regla” comenzó su propio viaje el viernes 19 de junio en el Teatro Experimental del Espacio Cultural Metropolitano (Metro). El grupo “De 6 a 8” de la Facultad de Música de la UAT, bajo la dirección de la maestra Leticia Lira, fue elegido como ganador del Comodato 2009, convocatoria lanzada por el Metro para que grupos de teatro de la localidad realicen una temporada de presentaciones; el periplo escénico del grupo “De 6 a 8” concluirá en el mes de agosto… pero volvamos al punto de partida.
“La excepción y la regla” fue escrita por el dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht en 1930. Aunque la historia se ubica en el Desierto Jahí, en Mongolia, la esencia de la obra –la deshumanización de los hombres, la injusticia del sistema social– bien puede remitirnos a la situación que imperaba en el contexto del autor –la Alemania pre-nazi– o, como explica el maestro Emilio Benavides, actor de la obra, puede ser tan actual como los son todos los ejemplos que podamos recordar de casos en que la justicia ha sido corrompida.
En el textode Brecht, el comerciante Karl Langmann emprende una ambiciosa expedición con el fin de descubrir pozos petroleros en territorio mongol, lo acompañan dos nativos: un guía y un cargador. La lógica del adinerado comerciante que se encuentra en un sitio inhóspito y desconocido, a merced de las habilidades de sus acompañantes, le hace ver en sus empleados-esclavos una amenaza latente: miserables como son, no dudarían en matarlo. “Nunca se puede saber qué piensan los demás”, dice el comerciante justificándose. Para mitigar su paranoia, el comerciante despide al guía para seguir únicamente con el cargador a quien inflige continuamente. Perdido en el desierto, sin agua que beber, el miedo del comerciante aumenta a tal punto que termina matando al cargador cuando éste le iba a compartir de su agua. ¿Luego? Pensando en un aliciente para que el lector acuda al teatro, quizá no haga falta contar a detalle el desenlace, el juicio obsceno, la imposición de “la costumbre”.
Petróleo, corrupción, ambición, pobreza, maltrato, injusticia… ¿le suena familiar? Ubicada dentro del llamado “teatro didáctico” de Bertolt Brecht, “La excepción y la regla” nos enseña algo que ya sabíamos, pero que reconocemos con indeseada claridad pues ¿acaso no es ya un terrible lugar común decir que la justicia está del lado del dinero, de los poderosos?
El actor Emilio Benavides considera que por su temática “La excepción y la regla” es una muestra clara de que “el teatro de Bertolt Brecht pasó al siglo XXI y va tomando fuerza otra vez, porque otras formas teatrales se quedaron en su momento, el teatro del absurdo, teatro pánico y otros movimientos que nada más fueron modas”.
Independientemente de la actualidad que pueda encontrar el espectador en “La excepción y la regla”, esta puesta en escena intenta, a su vez, refrescar con propuestas visuales y sonoras la obra de uno de los máximos exponentes de la dramaturgia en el siglo XX.
VíctorZavala fue el creador de la escenografía y, por lo tanto, el responsable de que los actores vagaran por un desierto abstracto donde los senderos fueron sustituidos por una línea punteada que recorría toda la escena y sobre la cual los actores hacían “jogging escénico” para simular su avance.
La propuesta de que los actores lucieran más como estrafalarios habitantes de alguna metrópoli posmoderna que como polvorosos pobladores del desierto, también fue obra de Zavala. Impermeables, goggles industriales, overoles y demás prendas plásticas multicolor sirvieron para caracterizar a los personajes.
La música, compuesta por José Manuel Ponce y Norma Barrientos, quizá sea de lo más heterogéneo del montaje –aún más que las actuaciones. Las once canciones con las que Brecht hace que sus personajes comenten lo que sucede en escena, fueron musicalizadas para este montaje como baladas, además de un bossa nova e, incluso, algo que podría ser un rap.
Con un tímido bailecillo para la canción final, los actores concluyeron su participación mientras el breve público que acudió al estreno ofreció sus aplausos. Con cada presentación, el viaje de los personajes de Brecht reiniciará y volverán a ser vigentes, parecerán posibles, al menos en escena o en la mente de los espectadores, los esperanzadores versos de unas de las canciones iniciales de “La excepción y la regla”:
“…En tiempos de desorden sangriento, De confusión organizada y arbitrariedad conciente, De humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural,] Nada debe parecer imposible de cambiar.”
Eche un vistazo a la presentación de "La excepción y la regla" en este video.
“La excepción y la regla” Grupo “De 6 a 8” de la Facultad de Música de la UAT
Reparto Comerciante: Roberto Argoth Juez I y policía I: Emilio Benavides Tabernero y policía I: Misael Manzanares Juez II: María Loredo Esposa del cargador: Martha de la Cruz Cargador: Lucero Escamilla Guía I: Valentín Arias
Créditos Diseño de escenografía y vestuario: Víctor Zavala Música original: José Manuel Ponce y Norma Barrientos Acompañamiento musical: Alberto Padilla y Abraham Martínez Asistente musical: Roberto Argoth Ajuste textual de canciones: Emilio Benavides Iluminación: Víctor Hernández Dirección: Leticia Lira