John Tavershima Agberagba (Nigeria, 1961) es, entre otras cosas, un hombre que ha vivido en tres continentes distintos, que ha hecho estudios en materias tan dispares como la Ingeniería Civil y la Antropología, un políglota que domina siete idiomas (tres de ellos africanos), sacerdote católico aficionado a la fotografía y un individuo cuya conciencia sobre la relación entre el hombre y el mundo se basa en las enseñanzas de sus ancestros del pueblo Tiv en África.
Actualmente, el presbítero John Tavershima se encuentra trabajando en la huasteca potosina y, a la par de su labor como sacerdote, desde hace más de tres años se ha dedicado a la elaboración de las composiciones fotográficas digitales que integran su exposición “Calentamiento Global. El agua, misterio de vida”, misma que se presentó el 2 de julio en la Casa de la Cultura de Tampico.
El puerto es la segunda sede donde Tavershima presenta su trabajo, luego de que en mayo pasado se expusiera en el Museo de las Culturas de la Huasteca Potosina Tamuantzán, en Ciudad Valles; en el mes de agosto continuará su itinerario en la capital potosina.
Originario del pueblo Tiv, grupo étnico africano cuya población asciende a más de tres millones de personas ubicadas en Nigeria y Camerún, John Tavershima ha desarrollado el concepto de su exposición en función de una problemática contemporánea, el calentamiento global, y los principios de respeto a la tierra que profesa su pueblo desde hace mucho tiempo.
En un texto que Tavershima preparó para la inauguración, explicaba que “todos somos cómplices de este sistema” en el que se asume como correcta la adquisición de derechos sobre nuestro mundo, la apropiación y repartición de la tierra como si fuese un botín, la depredación del mundo natural que ha ocasionado el cambio climático. La exposición es, entonces, un intento del autor por motivar una transformación en la mentalidad de quienes habitamos este mundo.
“El mundo no es nuestro”, señaló. “El mundo no nos necesita, nosotros lo necesitamos”.
De entrada, sus imágenes hacen pensar en el caleidoscopio: una fotografía es multiplicada simétricamente para formar un patrón que ocupa toda la composición. Sin embargo, la intención va más allá de constituir un mero ejercicio visual, lúdico si se quiere. John Tavershima teje las imágenes.
Ataviado con el tradicional anger –“la mejor tela del mundo”, dicen los Tiv– John Tavershima explicó que así como los artistas de su pueblo tejen estas telas que visten a las gentes de respeto en cada comunidad, a los mayores, a los jefes, así mismo él ha intentado tejer su propio anger fotográfico manipulando imágenes para demostrar su amor al mundo y a la vida, sentimientos que pretende compartir con el espectador.
La exposición reúne algunas fotografías que Tavershima ha tomado en distintas ciudades del mundo, así como fotografías de animales salvajes, seres que son sagrados para el pueblo Tiv y que, a su vez, como en las fábulas esópicas, representan a las personas, “revelan la naturaleza humana”, explica John.
El “calentamiento global”, uno de los conceptos que da nombre a la exposición, se manifiestan sólo de manera tácita, discursiva; mientras que el “agua, misterio de vida” es una causa que persigue este trabajo, pues, además de las composiciones fotográficas, objeto central de la exposición, se encuentran a la venta fotografías que John ha tomado en la región huasteca, así como un folleto en el que se explican algunas recomendaciones con las que cada persona puede ayudar a disminuir el impacto ecológico.
Los fondos obtenidos por esta exposición se destinarán a la construcción de un pozo de agua que beneficiaría a 300 personas en el rancho “Che-l-Agar”, en el estado nigeriano de Benue State, lugar de origen de Tavershima, donde “la vida es muy distinta a como es aquí y la gente todavía tiene que ir al río a recoger el agua”.
“Para salvar al mundo, hay que purificar el agua, la médula más importante en la regulación de la temperatura de nuestro cuerpo y del cambio climático”, dijo Tavershima hacia el final de su lectura.
Para los Tiv, nadie es artista, todos los son, porque la palabra arte, en su acepción más sencilla es el “trabajo de las manos”. De esta forma, John Tavershima nos invita a conocer su arte, el tejido que ha realizado para vestir al mundo, para honrarlo y respetarlo, una invitación para que todos seamos en verdad artistas y pongamos a trabajar las manos en su beneficio, en el nuestro, en el de todos.
“Calentamiento Global. El agua, misterio de vida” se expone hasta el 16 de julio en la Casa de la Cultura de Tampico. La entrada es libre.
Otros datos sobre John Tavershima:
Ha expuesto, además, “Paisajes de Irlanda” en la muestra del club de fotógrafos de la Universidad de Oxford en Inglaterra; y “Costumbres Huastecas y Rito Penitencial de Huahuatla, Oaxaca” en Museo de las Culturas de la Huasteca Potosina Tamuantzán, en Ciudad Valles, S.L.P.
En 1992 comenzó su actividad como sacerdote en Ghana. En Dublín, Irlanda, estudió Teología y Antropología; en la Univesidad de Oxford realizó estudios sobre Migraciones Forzadas y, posteriormente, trabajó en la República de Guinea con grupos de refugiados.