Teatro
Los talleristas del Concurso Estatal de Teatro: Coral Aguirre
Josue Picazo
Fotos: Miguel Ángel Camero
Originariade Bahía Blanca,
Argentina; pero nacionalizada mexicana, Coral Aguirre es una artista
multidisciplinaria: música, dramaturga, guionista de cine, novelista,
ensayista, directora de escena. Su trabajo literario y teatral ha recibido diversas distinciones. Como
parte de los talleres del XXVIII Concurso Estatal de Teatro “Maestro Rafael
Solana”, que se realizó en la ciudad de Reynosa, Coral Aguirre ofreció un
taller sobre dirección escénica a algunos de los participantes del concurso.
“Conozco Tamaulipas y el teatro de Tamaulipas muy
bien”, dice la catedrática del Universidad de Nuevo León, quien ha sido también
jurado de este concurso en ediciones anteriores y quien ha impartido algunos
diplomados en nuestro estado.
–Éste fue el
Concurso Estatal de Teatro número 28, ¿ha notado algún desarrollo, alguna
variante, respecto a las ediciones anteriores?
–Salvo alguna apuesta muy especial, lo que he
notado es descenso en las cuestiones estéticas, como una pérdida de
conocimientos o de herramientas, específicamente teatrales, que sirven para el
discurso estético de la obra. He visto como una pérdida en ese sentido, no
ganancias; no he visto mucho, pero por las referencias, por lo que yo mismo
aprecié, por lo que apreciaron colegas, advierto que no es la muestra de teatro
donde yo fui jurado en 2005, en donde realmente había una cantidad de
materiales, de presentaciones de obras muy interesante.
–¿A qué cree que se deba
esto?
–Tal vez a un cambio generacional, tal vez a que de
pronto hay artistas que no han participado este año o que han perdido conexión
con sus grupos o ya no tienen grupos. Entonces está surgiendo, digamos, una
generación muy joven que todavía tiene que perfeccionar, atrapar, aprender
realmente sus herramientas.
–Tamaulipas es una entidad
en la que no hay escuelas de arte. Específicamente de teatro. ¿El autodidacta
puede llegar a desarrollar propuestas teatrales de calidad?
–Sí. De hecho, yo siempre he confesado –frente a
cierto escándalo por parte de mis colegas– que cuando yo conocí el teatro de
Tamaulipas, había ciertos proceso que me parecían mucho más originales e
interesantes que los que se realizan en otros estados en donde hay escuelas de
teatro que, sin embargo, no tienen procesos originales, procesos de cambio, de
innovación; y Tamaulipas siempre los ha tenido. Claro, para ello ha habido un
gran mentor, un gran modelo, paradigma, que sin duda es Merardo Treviño, como
artista, como creador y director. Ha hecho escuela en Tamaulipas.
–Uno de los temas claves
de su obra ha sido la diversidad. En este concurso vimos algunas obras que
abordaban el tema de la diversidad sexual como “En la línea” o “Soy
homosexual”…
–Y también diversidad racial, como en el montaje de
Merardo Treviño (“Falsa crónica de la historia de la Conquista de México” de
Miguel Sabido). Más allá de todo criterio estético que pudiera poner de relieve
una valoración, me parece muy bien que se manifiesten las instancias, en lo que
cada uno cree, lo que cada uno es, en absoluta libertad, eso nos hace crecer a
todos.
–¿Cuál considera que es la
mayor dificultad que tienen los directores para realizar su trabajo en un
estado como Tamaulipas?
–La formación que traen, no del teatro, sino de la
escuela, de la secundaria, de la preparatoria, de la universidad. Es decir, no
es posible que yo le pregunte a un grupo de gente con el que estoy trabajando
en estos días, si conocen quién es Bernal Díaz del Castillo (personaje
histórico que protagoniza el texto de Miguel Sabido antes mencionado) y el 90
por ciento me haya contestado que no tiene la menor idea, esto es terrible para
una identidad, porque si tú no conoces quién es Bernal Díaz del Castillo,
quiere decir que no te interesaste jamás en saber cuáles han sido los procesos
civilizatorios, culturales, de transmisión del conocimiento, de transgresión de
lo que era la cultural original de aquí.
“Evidentemente estamos teniendo unos huecos en
educación cada vez mayores, y evidentemente las instituciones educativas no
están cumpliendo como corresponde. Después miremos al teatro, después miremos a
la pintura, después miremos si hay la posibilidad de que nos permitamos tener
artistas. Primero hay que formarnos”.