Teatro
Los talleristas del Concurso Estatal de Teatro: Fernando Leal
Josue Picazo
Fotos: Miguel Ángel
Camero
En unode los salones de
danza de la Casa
de la Cultura
de Reynosa, el maestro Fernando Leal impartió el taller “Pantomima y Mima
Corpórea”, al cual asistieron 25 actores de diversas partes del estado. Durante
los cuatro días de actividad que tuvo este taller, Leal abordó un abanico de
técnicas que van desde la pantomima ilusionista, la mima corporal de la escuela
de Etienne Decroux y el teatro corporal, una técnica que admite además sonido y
la utilización de objetos.
Fernando Leal ha estado al frente del grupo Mimus Teatro
desde hace más de 25 años. Actualmente, el grupo acoge a la organización de
artistas El Naranjo Estudio que es un “semillero de acróbatas, bailarines,
malabaristas, mimos, actores, cantantes y gente que está haciendo arte extremo —parkour,
acrobáticos, fuego, faquires—”, cuya sede se encuentra en un espacio-laboratorio
en el sur de Monterrey.
Desde hace más de dos décadas, Leal ha tenido un estrecho
contacto con los creadores y el público de esta entidad, prueba de ello es la caravana
móvil con la que recorrió en tres ocasiones los 43 municipios de Tamaulipas “como
una tropa trashumante de comediantes”, además de las diversos talleres que ha
impartido en territorio tamaulipeco, entre otras actividades.
¿Las técnicas abordadas en este taller se ofrecen como herramientas
para complementar el trabajo de los actores?
Principalmente va en función de sumar herramientas a lo
que es el teatro, la técnica teatral. Pero en lo particular, trato de que lo
que pueda enseñar, modestamente, pueda aplicarse también al proyecto de vida, a
una actitud hacia las artes. No necesariamente los alumnos van a ser mimos o
actores corporales, pero sí creo que pueden llevarse un consejo, una enseñanza
que, al margen de que sean o no actores, lo apliquen en su propia vida.
¿De qué forma se puede beneficiar un actor al aplicar
estas técnicas en su vida cotidiana?
En que principalmente no ubiquen al artista o al arte en
sí como una finalidad, sino como un medio para comunicar algo. Que tengan
conciencia de que el arte no es privativo de los artistas sino que es de la
misma sociedad, que no está fundamentado en la vanidad como muchos a veces
piensan; piensan que el artista es sólo quien sale en losmedios de comunicación y, por lo tanto, se
desprotege toda la parte del arte cultural.
"Picasso dijo que el arte
es una mentira que nos enseña la verdad y en ese sentido el arte extramuros es
el que no debe de estar siempre en las galerías o en los teatros, sino que está
en tu casa o en los centros laborales. Y no quiere decir que te pongas a cantar
en tu oficina o a hacer pinturas en tu casa, sino que el arte es un proceso de
lo que vives en este mundo, en esta contemporaneidad lo usa todo el mundo en
forma sui géneris, sin necesidad de maquillaje, boletos o programas de mano.
Los niños constantemente están aplicando el proceso de desdoblar la realidad
para entenderla un poco mejor, es un proceso natural del humano, pedirle
prestado al futuro un poco de él para vivir lo que vas a vivir sin miedo a
equivocarte, o pedirle prestado un pedazo al pasado para entender mejor lo que
viviste y corregir rumbos".
Usted
ha mencionado que la palabra, en contraste con el lenguaje corporal, puede ser
engañosa…
Pienso que las 27 letras que tenemos en nuestro abecedario
nos permiten estructurar el léxico con el cual nos expresamos, con el cual
estoy hablando; pero 203 huesos que tenemos, los 500 ó 600 músculos,
agregándole el alma, el pensamiento, pues te dan un léxico mucho mayor que el
del vocabulario verbal. Lo que pasa es que nos enseñan a entendernos a base de
este léxico y se nos olvida que podemos percibir olores, ver coloraciones en la
piel, dilataciones de pupila, selección de colores en la vestimenta, y esta
lectura es inconsciente y, por lo tanto, siento que la palabra es una
consecuencia de una comunicación kinética del cuerpo. La palabra es,
definitivamente, una parte muy engañosa en nuestra comunicación, así como en el
cuerpo el rostro es una de las partes que más controlamos y, por lo tanto, más
podemos engañar; en el resto del cuerpo hay otro tipo de comunicación que si
pudiéramos leerla, nos daríamos cuenta de otros contenidos que emitimos.
¿Usted recomendaría a los
creadores de teatro en Tamaulipas acercarse a los espacios de formación teatral
que existen en Monterrey?
Yo sugeriría que los de Monterrey se acercaran a los de
Tamaulipas, hay más que aprender aquí que ustedes allá. Allá hubo un boom, como si la cultura fuese un saco
que se pone una sociedad y, por automático, se vuelve culta; y no es así. Aquí
ya hay una trascendencia más de tradición histórica, un gusto más genérico, y
allá está más concentrada en una élite; la apreciación de estas manifestaciones
allá es una especie de falacia. Más elocuente ejemplo no podía ser el Fórum
Mundial, en donde más que una cultivación parecía ser una necesidad de
proyectar a una entidad a través del mundo, que dudo que haya sucedido, pero de
todas maneras la trascendencia no fue depositaria en la sociedad neoleonesa, un
poco en la regiomontana, pero ni Linares, ni Salinas, ningún municipio de Nuevo
León sintió el provecho de un Forum, creo que hubo mucho de bluff.
"En Tamaulipas hay una
calidad, hay un entusiasmo, un interés por crecer todavía más, por lo tanto aún
se está educando a un público cada vez mayor en este estado. Lo que sí me
asombró es que ese interés mostrado por mucha juventud no tenga un centro de
canalización, me refiero a que no existe en todo el estado una Facultad de
Teatro, hay una de música, pero de artes plásticas tampoco… Considero que el
estado está ya a nivel para poder canalizar toda esta energía e interés de la
gente nueva, de los jóvenes, porque da uno un taller y regresa y resulta que
los alumnos que tuvo ahora son ingenieros o están en otras actividades que no
tienen nada que ver con el arte. Y no quiere decir que no haya una
trascendencia en lo que uno enseña, pero un seguimiento a través de una escuela
propia de artes teatrales creo que sí le daría más fuerza".