El Cineclub del Espacio Cultural Metropolitano hizo un flashback a los años veinte, a la época en la que los músicos formaban parte de la sala de proyección de un cine, interpretando piezas para acompañar la película. Fabián Ramos, el coordinador del cineclub, aprovechó el cierre de la Segunda Muestra de Cine Nórdico para proyectar Érase una vez de Carl Theodor Dreyer, contando con la participación del músico y regguaesero tampiqueño Jesus Maldonado.
La cinta del danés, uno de los más destacados cineastas de la historia e ícono del cine mudo fue filmada en 1922, y proyectada ahora en el Teatro Experimental del Metro el lunes 3 de agosto. Dreyer presenta una historia ocurrida en el boscoso e imaginario reino de Illyria. Contra los intereses del rey, la princesa se muestra renuente al matrimonio, aún cuando le sobran pretendientes, entre ellos el príncipe de Dinamarca. El rey, junto con su lacayo, elaboran un plan para que el príncipe se lleve a la princesa.
Para acompañar a ese mundo fantástico lleno de neblina, Maldonado interpretó una serie de composiciones escritas por él para la película. Lo que inició como un simple comentario "casi como un juego" de hacer la música para una película, se transformó en tres meses de estudio y composición para el actual tecladista la de agrupación Sion Sound System.
"Le dije a Fabián que si alguna vez exhibía una película muda yo tocaba la música. A las dos semanas de ese comentario, Fabián me habla para decirme que había conseguido la cinta que yo iba a musicalizar, nunca pensé que me fuera a tomar la palabra, pero finalmente me animé porque desde hace tiempo traía la inquietud de hacer música para una película".
Si bien la composición es algo que Jesús ya ha trabajado con las bandas en los que ha participado, era la primera vez que se involucraba en la composición de piezas para una película. Escribió las partitura en base a leer datos sobre el cineasta, además de mirar la cinta "tantas veces como para ya no quererla ver por un largo rato".
"Veo la película y trato de dividirla en actos, y en cada acto distinguí las situaciones que se dan, hubo que identificar actores principales y generar un tema o armonía para cada uno de ellos, y después identificar a los secundarios, el ordenar eso fue lo más complicado, lo demás, como el que mi piano no funcionaba bien y tuve que pedir uno prestado, lo fui librando después".
Fabián Ramos comentó, que contra lo que se esperaba, este ciclo dedicado al cine que se realiza en las tierras de donde provienen lo vikingos y donde mejor se puede ver la aurora boreal causó mucho interés entre el público, y la mejor forma de concluir es con esta musicalización.
"Además de ser un excelente músico, Jesús es un aficionado al cine, es fanático de Bergman, quien por cierto fue influido por Dreyer. Que Jesús se haya ofrecido para esto fue algo excelente, ya que tiene la noción de la importancia de la música dentro de un filme", comentó Ramos.
Aunque por el momento no han concretado si esta experiencia se repetirá, Maldonado señala que no estaría mal trabajar algo que incluyera más instrumentos. "Me gustaría tocar para una película con una orquesta, escribir algo para cuerdas y alientos, algo más completo. O experimentar con música electrónica, a mí siempre me ha dado por hacer ruiditos".
Aquí presentamos un brevísimo vistazo a esta peculiar función de cineclub, en este video.