Artes Plásticas
A la luz de los sentidos y a oscuras con la imaginación
Roberto González
Fotos: Roberto
González
Despojarse unos momentos de la visión y redescubrir la sensibilidad del tacto y del oído, es la intención del artista gráfico Juan Cano en la exposición A la luz de los sentidos. Arte para ciegos y no tan ciegos, inaugurada el 2 de septiembre de 2009 en la Galería de Exposiciones Temporales del Espacio Cultural Metropolitano (Metro). Si en la cotidianeidad los ojos están bastante ocupados captando la inmensa cantidad de información que nos llega de todas partes, el trabajo del grabador tampiqueño se ofrece como una invitación a que los ojos reposen por unos momentos y exploremos este trabajo con el resto de los sentidos.
A la luz de los sentidos es una exposición multidiciplinaria que reune escultura, grabado e instalación. Originalmente comprendía una serie de estampas en alto y bajo
relieve elaboradas para un proyecto seleccionado por Conaculta bajo el
nombre de A la luz de los dedos. A raíz de la invitación para exponer
en el Metro, Cano decide ampliar este trabajo con piezas escultóricas, todas
ellas teniendo al sistema de lectura Braille y al relieve como elementos incorporados a la obra.
Las piezas han sido creadas para ser apreciadas principalmente por invidentes y débiles visuales por medio del tacto, pero la naturaleza de la obra no descarta al resto del público. Los otros espectadores podemos hacer uso de un
antifaz -proporcionado por el Metro. Una vez bloqueada la vista, solamente se cuenta con una cuerda
que va indicando hacia dónde caminar, mientras uno es acompañando ya
sea por personal de la galería o por alguno de los invidentes que se ofrecieron
para ayudar a Cano.
Una vez dentro, las clásicas restricciones respecto a la
proximidad del espectador con la pieza son desechadas: hay que
acercarse a la obra y conocerla con manos y dedos. Además, en el
trayecto el espectador va acompañado de sonidos de diversos
ambientes y campanillas colocadas intencionalmente para que la gente las
haga sonar cuando pase.
Al
terminar de caminar por el este espacio tocando las esculturas y
atravesando los pasajes sonoros, el público se retira el antifaz y
puede mirar las piezas.
"Esta obra nos permite atender esa parte del público que no siempre tiene la posibilidad de recorrer una sala de exposiciones y en lo sucesivo haremos lo posible por brindarles una posibilidad de referirles algo de las exposiciones que aquí se presenten", comentó Elvia Holguera, directora del Metro, al momento de la inauguración.
"Yo trataba de imaginarme qué clase de figura era la que estaba tocando, así que echaba a volar la imaginación", comentó Aarón Guevara, uno de los asistentes a la inauguración.
-¿No llegó a sentir miedo o angustia durante alguna parte del recorrido?
-No, para nada. Claro, es algo distinto, y te das cuenta que el hecho de perder la vista te transporta a otro mundo y hay que hacer acopio de mucho valor para hacerte valer por tacto y oído.
Aunque buena parte de la obra se realizó en función de la percepción de una persona ciega, Cano tuvo que elaborar su propuesta sin la guía de personas discapacitadas. Comenta que las piezas fueron elaboradas primero y más tarde reunió a una serie de personas con problemas visuales para que opinaran acerca del trabajo.
"Algunos me hicieron comentarios que yo tomé en cuenta para hacer unas cuantas
modificaciones, tanto a la obra como al recorrido. Me hubiera gustado
tener gente en esta situación durante el proceso de creación de piezas,
pero muchas instituciones me cerraron las puertas por cuestiones
burocráticas; así que se hicieron las piezas y había que
arriesgarse para ver si funcionaba, pero al parecer funcionó muy bien"
expresó el grabador.
El mayor logro con este trabajo, señala
Cano, es que las personas al someterse a la experiencia sonora y táctil
que brinda la exhibición "han podido recuperar una sensibilidad que
asumían como perdida".
Para más información acerca de la exposición A la luz de los sentidos y los horarios de visita consulta la agenda de Tampico Cultural