| Miguel Angel Camero |
|
 |
|
|
Dec 11, 2007
"Han transcurrido 25 años desde que el mundo oyera hablar por vez primera de estas siglas: SIDA. Desde 1981, se han obtenido logros importantes en la lucha contra la epidemia[...]Pese a esos adelantos, unos 40 millones de personas viven con el VIH hoy en día, se estima que hay unas 8.500 personas infectadas cada día, y de cada diez personas sólo una tiene acceso a servicios de tratamiento y prevención."Sr. Koïchiro Matsuura, Director General de la UNESCO, con motivo del Día Mundial del SIDA, 1º de diciembre de 2006 De algunos años a la fecha veo con sorpresa una gran tendencia fotográfica por descubrir misterios personales y visiones interiores. Una abrumadora corriente fotográfica que elabora discursos individualistas, posturas narcisistas de interpretación propia, con toda nuestra riqueza, pero también con toda nuestra pobreza. Me considero entre este grupo de fotógrafos, que por desgracia hemos olvidado ver un poco mas allá de nuestros propios dramas y tragedias. En este sentido, la fotografía como documento social corre un grave riesgo... perder su capacidad interpretativa y testimonial de nuestra realidad inmediata.
| |
| Fue el año pasado cuando Argelia Padilla nos sorprendió con un pragmático proyecto, casi un ejercicio geométrico de lo inerte, lo pétreo, lo inanimado del Canal de la Cortadura, reconociendo su periferia, Argelia asumía su entorno cambiante, que en algunos casos era halagador y en otros desgarrador.
Hoy Argelia a regresado con Soy(+), trabajo documental que presentado ante nuestros ojos el día a día de hombres, mujeres y niños contagiados con el virus del VIH, de una manera honesta y sencillamente real. El discurso fotográfico de esta exposición poco tienen que ver con propuestas estéticas, mucho menos con realidades escandalosas, que alimenten nuestro ansia por conocer, sentir, y experimentar la desgracias del "otro", del vecino, del amigo, del ser humano.
Ninguna imagen tratará de sacudirnos con la pretensión de alimentar nuestro morbo, incluso ni la mas ingenua curiosidad. En realidad veo la exposición como una bitácora fotográfica, consecuencia de un compromiso individual, un acompañamiento continuo sin buscar mas que un profundo sentido de humanidad y corresponsabilidad.
| |
| La estafeta se le ha dado, Argelia con su capacidad creativa se engrana en la misión. Esta misión es la de todo hombre moderno: comprender nuestra naturaleza en función de los demás. Comprender que lo único que nos separa es la manera en que vivimos nuestro aquí y ahora, puesto que el final es el único y el mismo.
| |
| Estas imágenes para mi son pequeños susurros de cotidianidad. En ellas
se descubre el sencillo drama de toda persona: asumir la vida en
contraste con la muerte. Supongo que por ello el proyecto se decide en
blanco y negro. Es por ello que las imágenes permanecen respetuosas al
espectador común. Es por ello que agradezco a Argelia me permita hacer
mi contribución a su causa.
Gracias Argelia por develarnos una realidad que por un lado es sutilmente devastadora por otro está lleno de esperanza y dignidad. Que disfruten esta muestra.
|
|
 |
|
|
|