Literatura
¡Regresan los sábados por la noche!... en la biblioteca
Roberto González
Fotos: Roberto González
“Si yo pudiera retroceder en el tiempo, uno de los momentos históricos que me hubiera gustado atestiguar, sería la entrada del ejército de Porfirio Díaz después de haber expulsado a los invasores franceses; verlo a él y a sus hombres detrás, todos ellos hechos de polvo y sangre”.
Con ese entusiasmo, Ana Elena Díaz Alejo regresa a la Biblioteca Rafael Ramírez Heredia a un año de haber impartido una serie de conferencias acerca de la literatura mexicana del siglo XX. Este año las charlas vuelven, pero ahora dando un paso atrás en el tiempo para analizar a los autores más destacados del siglo XIX.
En este nuevo ciclo de conferencias se hablará sobre hombres de letras y hechos históricos que marcaron a México desde el último tercio del siglo XVIII hasta principios del XX. Las conferencias forman parte de las actividades que se llevarán a cabo en el estado en el marco de la celebración del Bicentenario de la Independencia y centenario de la Revolución Mexicana.
“El siglo XIX fue caldo de cultivo para la libertad que hoy gozamos, le dio identidad total al México de nuestros días. Existieron hombres talentosos con la pluma que, cuando las circunstancias lo requerían, les tocaba tomar la espada”.
Así, durante diez conferencias se estará analizando la obra de autores como José Joaquín Fernández de Lizardi, Guillermo Prieto, Ignacio Manuel Altamirano, Justo Sierra, Manuel Gutierrez Nájera, todos dentro de su respectivo momento histórico.
En ese periodo de tiempo, aunque la presencia masculina fue las más destacada, también contó con la participación de mujeres, aunque en menor medida. “Pero podemos rescatar el hecho de que las mejores editoras en aquellos años fueron mujeres, las más bellas publicaciones de aquellos años corrieron a cargo de mujeres, ahí estuvo su mayor aportación”, agregó Díaz Alejo.
La doctora en filología y editora confía en que este nueva serie de pláticas tengan la misma aceptación que las realizadas en el 2009, donde, asegura, en promedio 60 personas asistían a la cita sabatina en la Biblioteca Rafael Ramírez Heredia. “Me he hecho de toda una parroquia, no me puedo quejar”, indicó.