Poco recuerda de su nómada niñez y su vida en general; prefiere inventar: Entre dedicarse a desenterrar dinosaurios en el patio de su abuela o ser surfer en la playa de Caleta (que carece de oleaje), terminó de algo parecido a periodista. Espera algún día aprender a reparar bicicletas. Es politeísta y quisiera vivir en Tamalín.