Cuando desperté mi cuerpo ya no estaba aquí...
Muchas veces en secreto pedía, como es que no desaparece mi cuerpo para
siempre, ya no lo quiero que se vaya, esto venía a mi mente cada vez que
algo salía mal con una mujer, ya fuera que no me hiciera caso o que me
dejara por otro más guapo que yo, ese pensamiento iba siempre
acompañado de un pedacito de canción que dice
“Y hoy resulta que no soy
de la estatura de tu vida...”.
Ese día algo malo había ocurrido con una de tantas mujeres por las que
he suspirado, pase el día entero pensando en que mi cuerpo
desapareciera, y al caer el manto de estrella, me fui a la cama y pedí
como nunca antes que desapareciera mi cuerpo con la primera luz del
nuevo sol.
| "Estuve confundidísimo un buen rato, hasta llegar a la escuela en la que
todos me miraban extrañamente, nadie me reconocía, ¿por qué será?" |
En fin ese día dormí como un tronco, como hacia mucho que no lo hacía,
y al despertar como cualquier otro día, sonó el despertador, que no era
otra cosa que los golpes de mi padre sobre la vieja madera que servia
de
puerta a mi cuarto, me levanté y automáticamente me dirigí al baño,
para esto mi padre ya había cesado en su esfuerzo por levantarme, y
como siempre volvió a dormir en su cuarto aislado el final de la casa.
Entonces me dispuse a darme un regaderazo y así poder espabilarme antes
de irme al colegio, al pasar por el lavamanos una imagen desconocida
llamo poderosamente mi atención, era una imagen en el espejo, mi
primera impresión fue “otra vez estoy dormido y sigo aún soñando”, ya
que el reflejo en ese espejo no era yo, era un tipo bien parecido,
después pensé ¿será que por fin habré cambiado de cuerpo?. Es demasiado
bueno para ser verdad, no pude evitar esbozar una pequeña sonrisa y
decir pobre del tipo que le toco mi cuerpo, ¡Que friega¡, digo si es
que algo así había pasado. Pero que estaba diciendo si la verdad no
sabía que estaba pasando, solo desperté y ya no era yo, bueno sí era
yo, el que no era más era mi cuerpo.
"Comencé a hacerme a la idea de que la pachequez nunca se
me bajaría, y a la idea de tener un cuerpo nuevo" |
Estuve confundidísimo un buen rato, hasta llegar a la escuela en la que
todos me miraban extrañamente, nadie me reconocía, ¿por qué será?,
jajaja, todavía lo pregunto como si uno anduviera por ahí todos los
días cambiando de cuerpo.
Al pasar un rato nadie me creía mi absurda historia, para ser sinceros
no sabía si yo mismo la creía, al cabo de unos minutos empecé a razonar
como el científico que siempre había sido y comencé a formular
hipótesis científicas de lo sucedido, de las cuales solo citare 2 para
poner en claro mi posición científica al respecto del fenómeno del
cambio de cuerpo ó transmutación.
Hipótesis 1.
Seres extraterrestres, me secuestraron y realizaron experimentos en mí,
es por eso que no recuerdo la forma original de mi cuerpo.
Hipótesis 2.
Experimentando con los efectos de algunas sustancias psicotrópicas, me
puse un buen viaje, y después de un cierto tiempo pasada mi pachequez,
todo volverá a la normalidad, lo que sea que el término normalidad
implique.
Bueno como que muy científicas no eran, pero fueron las únicas que se
me ocurrieron, en verdad estaba desconcertado, y pensé en..., la verdad
no pensé en nada, actúe por impulso, hice cosas que con mi anterior
cuerpo nunca había hecho.
Unos días más adelante, puse un anuncio en el periódico, en la sección
de los avisos clasificados, claro que mi anuncio era inclasificable, el
anuncio versa mas o menos así:
Se recompensará a las persona que de informes del paradero de un cuerpo extraviado, ojo cuerpos muertos o mutilados.
Algo fuera de lo común el anuncito. Pasaron los días, me gasté el
dinero para pagar los anuncios y para dar la recompensa así que desistí
del anuncio, comencé a hacerme a la idea de que la pachequez nunca se
me bajaría, y a la idea de tener un cuerpo nuevo, es extraño siempre
había querido que mi cuerpo cambiara y ahora que no era mas un deseo,
que había dejado de ser una fantasía para convertirse en algo verídico,
no sabía que hacer ni como actuar.
Después de que mi madre llego de un viaje, se instalo en la casa
mientras yo tomaba una ducha, mi madre entro al cuarto de baño sin
avisar, yo con el jabón en los ojos solo escuche un alarido proveniente
de la poderosa garganta de mi señora madre, gritando a mi padre que
llamara a la policía, diciendo que había un extraño en la regadera,
como pude me sequé tome ropa de uno de mis cajones y salí lo más rápido
posible de mi casa, para esto ya me había acostumbrado a mi nuevo
cuerpo después de casi una semana de convivir con el.
Ya había conseguido unos cuantos romances, y no escuchaba más el
pedacito de canción ese que les mencione antes, me aleje sin rumbo de
mi casa, la cual ya no era mía y pensé en no regresar jamás, hacer una
vida con mi nuevo cuerpo, alejarme de la ciudad antes de que alguien
llegara a reclamar como suyo mi cuerpo, trayendo consigo las
decepciones amorosas y escuchando de nuevo
“Y hoy resulta que no soy de
la estatura de tu vida...”.
ººº