| |
|
 |
DIA 16
Jun 14, 2007
Me miras resplandeciente, nadie como yo, pronuncias haciendo una reverencia con tu sonrisa, acudes a mi ego, siempre sediento; yo me vuelco en palabras huecas –no pude matarte- me detengo firme, eres quien no anticipé violeta y gris. Que el tiempo se encargue del latido, que punce nuestras venas, que venga en orgasmos. Mantente cerca mío, vibrante que yo ya te siento y recojo las piedras, acordamos permitir azul el agua fresca, respiro de tu piel roja de corazón. Te miro como a la nada, eterno, nadie como tú siniestro caimán.
|
| |
|
|
 |
|
|
|