De chiquito veía tanta televisión que Dios lo castigó y ahora trabaja en ella. Odia la idolatría pero a veces se pregunta qué hará el día en que Benedetti, Vicente Leñero y Cristina Pacheco se marchen de este mundo. Le echa la culpa a Ford Coppola su gusto por el cine. Ah, una vez participó en Globo Rock.