Tu abrazo se mete en mi pecho,
hoy lloré mucho sin lágrimas, hablé hacia ti para mi. Necesito
irme y no volver, tu mirada se me pierde un segundo y regresa atravesando
el intento
-muerdo tu aguja beso
tu péndulo- intocable e inaccesible a nadie más
Hay figuras oscuras observando
tras el cristal, sostienen su mano verde a un tronco inexistente, sin
querer caer se disuelven en mi mente. Me arranco de ti con fuerza,
ansia tristeza cortando mis pies.
No encuentro el olvido, no
lo quiero (es una vida dentro de una vida), comienzo arder
a consumirme
-cenizas soy y en cenizas me
convertiré-.
MÁS SOBRE EL AUTOR OPINA EN EL FORO |