Affair Cultural
Manuel González, defensor del Sistema (Métrico Decimal)
Roberto Gonzalez (Colectivo "Juventud en Extasis")



Por su aparente bajo perfil y fugaz paso entre los largos y sinuosos caminos de la historia de México, la figura del ex presidente Manuel González (1883-1893) a pasado inadvertida desde hace varias décadas por generaciones de mexicanos que han vivido, crecido y morido desconociendo vida y obra de este General, quien contó con todas las características necesarias para hacerlo merecedor a compartir un nichito entre las páginas de Historia (pero para las de los nuevos libros de texto de secundaria) dentro del capitulo “Personajes históricos más extravagantes e irrisorios de México” donde seguramente estarían presentes figuras como “El Niño Artillero” (¿alguno recuerda su nombre?), Juan José Martínez “El Pípila” (¿Qué putas es un -o una- pípila?), el cadete Juan Escutia (¿Qué el suicidio no está condenado en la guadalupana sociedad nuestra?), y Vicente Fox (quien es un muerto en vida).

    El nombre de este ilustre hijo del rancho del Moquete (ubicado en los alrededores de Matamoros, Tamaulipas) se comienza a oír a partir del año 1847, cuando enfrentó a los americanos durante la separación de Texas. En 1851 combate a unos filibusteros (osease unos piratas) que rondaban las aguas de Puerto Bagdad. También participó con las fuerzas conservadoras que se levantaron contra los liberales y contra el Plan de Ayutla el cual pretendía la destitución de Su Alteza Serenísima Antonio López de Santa Anna.

    González decide abandonar el lado oscuro de la fuerza conservadora para luchar a lado de Benito Juárez durante la Intervención Francesa. Durante las batallas que se desataron en el país para expulsar al imperio de Maximiliano de Habsburgo, Manolo conoce al joven general Porfirio Díaz con quien se identifica y crean una amistad que perdurará por mucho tiempo, mucho tiempo: los casi treinta años que abarcó el gobierno de Díaz.


    En 1871 el General es elegido diputado electo de Oaxaca pero renuncia para apoyar a su colega Díaz, quien se había levantado en armas con el Plan de la Noria que desconocía la reelección de Juárez y después contra el gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada con el Plan de Tuxtepec. Una vez que el ejercito de Díaz vence a Lerdo de Tejada, Díaz asume la presidencia en 1887.

    Al termino de su gestión, Díaz respeta el principio de la no reelección expuesto en el Plan de Tuxtepec y deja el cargo en manos su compadre-del-alma-mi héroe-papá el general Manuel González, sin embargo todo ese movimiento de transición política resultó ser una mera pantalla para solapar las intenciones que tenia Díaz de perpetuarse el poder.

    Una buena parte del tiempo que duró su mandato (1880-1884) Manuel González lo transcurrió en el jolgorio, en el flirteo de damas de alcurnia (aunque siempre existieron rumores sobre una supuesta bisexualidad por parte del General) y en dilapidar recursos económicos adquiriendo haciendas por doquier -sobre todo en Tamaulipas - además de consentir la reelección y la posterior permanencia en el poder de su compadre Porfirio Díaz. Al terminar su mandato fue nombrado gobernador del estado de Guanajuato, cargo que ocupó hasta su muerte en 1893, en Chapingo.

    Aunque resultó poco afortunada, de la gestión de Manuel González es importante destacar la implementación del sistema métrico decimal en nuestro país. Mediante un decreto, González quiso que los mexicas fuéramos igual de chicks que los franceses, quienes fueron los primeros en utilizar el centímetro. De no haber sido por González lo más probable es que nos encontraríamos midiendo en yards, feets y en pinches inches. O tal vez los mexicanos al grito de guerra tendríamos que adecuar nuestras unidades a las dimensiones corporales del presidente en turno como se hacía en los tiempos monárquicos (imaginase las variaciones que habría entre el pie de Carranza y Calles, o ¿Qué pasaría con el codo en los tiempos de Obregón?)


    Este fue el más grande logro del General, el otro General, el que sustituyó eso de tres libras de cadera no es cadera. a 1.362 gramos de cadera sí es cadera. Por eso alzamos la voz a la mitad del foro para arrancarle a la papaya un pelo y exhortamos a las autoridades de todo Tamaulipas a que comiencen de inmediato una campaña que busque rescatar el prestigio de Manolo.

    Con eso de lo retro esta de moda (si no lo cree mire a su alrededor, ahí están ejemplos como Madonna, la lucha libre o el pensamiento juarista) como un homenaje a al ex mandatario sugerimos la acuñación de una serie especial de monedas nickel con la estampa de Manuel González como sello de estas, recordando el penoso episodio por el que pasó cuando este dinero no fue bien recibido por los mexicanos.

    Que este articulito sea el comienzo de una serie de actos que traigan de regreso a la memoria de todos los tamaulipecos la figura de Manuel González, el hijo más bizarro (en el sentido más literal de la palabra) de Matamoros, aún más que Rigo Tovar (en el sentido más torcido de la palabra).


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